Ligamentos, rotura e intervención
Un chasquido, dificultad para apoyar la pierna en el suelo o un dolor intenso, son solo algunos de los síntomas más habituales de una rotura de ligamento en la rodilla. Generalmente este tipo de lesión se asocia a deportistas, aunque también es frecuente en personas con una vida sedentaria. El sobrepeso, recibir un traumatismo o practicar deportes con cambios rápidos de dirección como el fútbol, son solo algunas de las principales causas.
A lo largo de este artículo, se explican los tipos de ligamentos que encontramos en la rodilla, cuáles son los ligamentos con mayor índice de afección, cuáles son las intervenciones de ligamentos más comunes.
¿Qué tipos de ligamentos hay en la rodilla?
La rodilla tiene distintos ligamentos que ayudan a dar estabilidad y a evitar los movimientos bruscos. Estos, se pueden agrupar en dos grupos, los intraarticulares o intracapsulares, y los extraarticulares o extracapsulares:
Dentro de los ligamentos intracapsulares, o en el interior de la rodilla encontramos:
- – Cruzado anterior (LCA)
- – Cruzado posterior (LCP)
- – Yugal o ligamento transverso
- – Meniscofemoral anterior
- – Meniscofemoral posterior
Entre los ligamentos extracapsulares o en el exterior de la rodilla encontramos:
- – Rotuliano
- – Poplíteo oblicuo o tendón recurrente
- – Poplíteo arqueado
- – Alar rotuliano interno
- – Menisco rotuliano interno
- – Lateral interno o colateral medial (LLI)
- – Alar rotuliano externo
- – Menisco rotuliano externo
- – Lateral externo o colateral externo (LLE)
¿Cuáles son los más afectados?
De entre todos los ligamentos mencionados anteriormente, los más afectados son los cuatro principales y más conocidos:
- – Ligamento lateral interno (LLI): es el que une el fémur y la cabeza del peroné. Su función es proporcionar estabilidad a la rodilla, y evitar movimientos de lado a lado.
- – Ligamento lateral externo (LLE): es el que va desde el fémur hasta la tibia, e impide la movilidad lateral de la rodilla.
- – Ligamento cruzado anterior (LCA): es el que proporciona una mayor estabilidad a la rodilla, ya que evita que la tibia se desplace hacia atrás por debajo del fémur.
- – Ligamento cruzado posterior (LCP): se cruza con el anterior formando una X, y evita que el fémur se mueva hacia delante con respecto a la tibia.
¿Cómo se interviene una rotura de ligamento?
El médico especialista determinará las causas, realizará un correcto diagnóstico y aplicará el tratamiento más adecuado en cada caso, prescribiendo si es necesario, una intervención quirúrgica.
Para conocer el grado de gravedad de la lesión, se realizará una resonancia magnética.
- – En los casos más leves, como esguinces o desgarros, el ligamento podrá recuperarse tras un tiempo de reposo y rehabilitación.
- – En los casos más graves, cuando la rotura del ligamento es total, se hace necesaria una cirugía o artroscopia de rodilla, para reconstruir el ligamento dañado.
¿En qué consiste una artroscopia de rodilla?
La artroscopia de rodilla se recomienda en casos de ligamento cruzado anterior, cruzado posterior o colateral roto o dañado. Dependiendo del caso, y las características del paciente, se utilizará anestesia local, anestesia raquídea o anestesia general.
Esta cirugía consiste en introducir una pequeña cámara en el interior de la rodilla gracias a un tubo estrecho, así como otros pequeños instrumentos quirúrgicos. Para ello, será necesario realizar unos pequeños cortes y el cirujano se ayudará de agua salina para inflar la rodilla.
Una vez colocadas la cámara y los instrumentos, el cirujano procederá reparar el problema de rodilla. Al final de la intervención, se procederá a cerrar con puntos de sutura las incisiones, y se cubrirán con un apósito.
¿Afecta realizar actividad física?
Como hemos comentado anteriormente, la rotura de ligamentos es una lesión muy habitual entre los deportistas. Por ese motivo, la pregunta de cuándo se puede volver a practicar deporte tras una intervención o lesión, es obligada.
Volver a practicar deporte depende de muchos factores, como la edad del paciente, el tipo de lesión y cómo ha sido su proceso de recuperación. En este sentido, el período de rehabilitación es esencial para una recuperación exitosa.
Consulta con un especialista
A la hora de realizar actividad física es importante hacerlo de forma segura y sin riesgo, por lo que siempre se debe consultar con un especialista, que tendrá en cuenta la forma física del paciente, el tiempo de cicatrización, así como la maduración del tejido.
La recuperación de los deportistas que han sufrido una rotura de ligamento en la rodilla suele estar entre los cuatro y los seis meses. Durante ese período de tiempo, el fisioterapeuta habrá aconsejado algunos ejercicios, de menor a mayor complejidad a medida que va avanzando el tiempo, hasta llegar a la fase de recuperación funcional.
En casos de éxito, ha sido posible volver a la actividad física a partir de los tres meses tras la intervención, siempre acompañados por un especialista en fisioterapia y traumatología.
Fuentes:
- – Sld.cu. Ecografía de la rodilla. Articulación de la rodilla. Capítulo 13. http://www.sld.cu/galerias/pdf/sitios/rehabilitacion-bio/usd_rodilla._texto.pdf
- – Operarme.es (noviembre 2016). Lesiones de los ligamentos de la rodilla, tipos, causas y tratamiento. https://www.operarme.es/noticia/464/lesiones-de-los-ligamentos-de-la-rodilla-tipos-causas-y-tratamiento/#section2
- – Dr. Antonio Ojeda Moreno. Ligamento lateral interno. Topdoctors.es. https://www.topdoctors.es/diccionario-medico/ligamento-lateral-interno
- – Sanitas.es. Rotura de ligamentos. https://www.sanitas.es/sanitas/seguros/es/particulares/biblioteca-de-salud/Lesiones/lesion-ligamentosa/rotura-ligamentos.html
- – Alvaro Guerrero. Cuando empezar a correr tras una operación de Ligamento Cruzado Anterior. Rehabilitacionpremiummadrid.com https://rehabilitacionpremiummadrid.com/blog/alvaro-guerrero/operacion-ligamento-cruzado-anterior/










