Las lesiones más frecuentes en la rodilla
La rodilla es una de las articulaciones más utilizadas en nuestro cuerpo y por ello, también una de las más delicadas y proclives a padecer lesiones. La rodilla nos sirve de apoyo, aguanta nuestro peso y nos ayuda a caminar, correr e incluso a sentarnos y todo esto, puede hacer no solo que se desgaste, si no que se dañe.
Las lesiones de rodilla constituyen una de las principales causas de consulta médica, tanto en Atención Primaria como en Atención Especializada, además de producir una importante limitación funcional del paciente, al trastornar su marcha. Hoy hablaremos de las lesiones más frecuentes en la rodilla que pueden precisar una prótesis y en qué casos es o no recomendable realizar una cirugía.
¿Cuáles son las lesiones más frecuentes en la rodilla que necesitan de prótesis?
Como hemos avanzado, la rodilla puede ser un foco importante de lesiones debido a sus funciones, pero también por la complejidad de los elementos que la componen y que pueden dañarse. En este sentido, encontramos algunas de las lesiones más frecuentes en la rodilla, que pasamos a detallar:
Rotura de ligamento y distensiones de ligamentos
Los ligamentos son estructuras fibrosas y resistentes que unen los huesos de las articulaciones. En la rodilla encontramos varios, como los ligamentos laterales interno y externo, y los ligamentos cruzado anterior (LCA) y cruzado posterior (LCP). Los ligamentos laterales son ligamentos fuertes que conectan la base del fémur con la cabeza de la tibia y el peroné, mientras que los ligamentos cruzados (denominados así porque se disponen en forma de cruz), se encuentran dentro de la articulación de la rodilla, entre estos huesos.
Concretamente, el anterior se sitúa en primer término y el posterior tras este. Mientras que los ligamentos laterales sirven para unir los huesos y sujetarlos, la función de los ligamentos cruzados es la de impedir la sobreposición de uno u otro hueso al mover la pierna hacia delante o hacia atrás y contenerlos.
Los ligamentos pueden distenderse o romperse por diversos motivos, sin embargo, lo más frecuente es que se produzcan ante cambios bruscos en la dirección de la rodilla. El caso más grave es la rotura del ligamento cruzado anterior.
Lesiones de menisco
Los meniscos son fibrocartílagos con forma de media luna que se sitúan en las interconexiones articulares y cuya función es estabilizar estas y servirles de amortiguador ante golpes y desgastes. En la rodilla se encuentran dos, el menisco lateral y el menisco medial, los cuales se desplazan hacia delante o hacia atrás en los movimientos de flexión y estiramiento. Si un menisco se rompe, la rodilla se bloqueará de manera parcial o total.
¿Es recomendable someterse a una cirugía?
Algunas distensiones de ligamento pueden solucionarse con tratamientos conservadores como el reposo, compresión, crioterapia (aplicación de hielo) y uso de material de apoyo para la marcha, sin embargo, la rotura del ligamento cruzado anterior en la mayoría de los casos precisa de una intervención quirúrgica para su reconstrucción, ya sea con la colocación de una prótesis (una articulación artificial normalmente de titanio) como con autoinjertos o aloinjertos.
Este procedimiento se realiza mediante una artroscopia de rodilla, que consiste en insertar una microcámara conectada a un monitor de vídeo. Gracias a esto, el cirujano podrá observar el estado de los ligamentos y realizar otras pequeñas incisiones para proceder al reemplazo del ligamento.
En los casos de lesiones de menisco, se realiza la intervención denominada meniscectomía. La meniscectomía consiste en extraer quirúrgicamente la totalidad o parte del menisco desgarrado. La decisión, por parte del cirujano ortopédico, de operar dependerá sobretodo del tipo de desgarro sufrido (ya que por ejemplo, son más dados a intervenirse aquellos horizontales o aquellos grandes y en la parte externa del menisco).
Las intervenciones quirúrgicas para lesiones en la rodilla suelen ser frecuentes cuando existe más de una lesión en distintas zonas o ligamentos o en personas jóvenes o activas deportivamente.
Más allá de las cuestiones inherentes a cualquier operación, cabe decir que este tipo de intervenciones cuenta con un gran éxito, cada vez mayor, y en el caso de precisarse prótesis artificiales estas pueden llegar una vida útil de hasta 15 años.
¿En qué casos se puede evitar entrar en un quirófano?
Como hemos comentado, la valoración de si es necesaria la intervención quirúrgica o no dependerá de la gravedad de la lesión, pero también de otros factores como la edad del paciente, su salud general o si realiza o no actividad física intensa o continua.
Por ejemplo, en los casos en que existe una lesión del menisco en la zona media de este o existe un pequeño desgarro en el exterior de este es muy frecuente que no se realice una operación, en el primer caso por la dificultad de que resulte exitosa y en el segundo, por el contrario, por la facilidad de que sane solo.
Fuentes:
- – Vergara Hernández, J, et al. Centro de Salud Polígono Norte. Sevilla. U.V.M.I. Sevilla. Unidad de rodilla. Hospital Virgen del Rocío. Sevilla. SEMERGEN 2004;30(5):226-44 “Protocolo de valoración de la patología de la rodilla” Recuperado de: https://www.elsevier.es/es-revista-medicina-familia-semergen-40-resumen-protocolo-valoracion-patologia-rodilla-S1138359304743075
- – Redacción. Tucanaldesalud.es Quirón Salud. “Avances en cirugía para lesiones de rodilla”. Recuperado de: https://www.tucanaldesalud.es/es/tecnologia/articulos/avances-cirugia-lesiones-rodilla
- – Campagne, Danielle. MD. University of San Francisco- Fresno. MANUAL MSD. Agosto 2017. “Esguinces de rodilla y lesiones de menisco” Recuperado de: https://www.msdmanuals.com/es/professional/lesiones-y-envenenamientos/esguinces-y-otras-lesiones-de-partes-blandas/esguinces-de-rodilla-y-lesiones-de-menisco










