¿Cuáles son las 5 prótesis quirúrgicas más comunes?
El mundo de las prótesis quirúrgicas (elementos artificiales que se integran en nuestro cuerpo con el objetivo de sustituir algún elemento que, por algún motivo, falla) es, habitualmente, un gran desconocido.
O al menos lo es hasta el momento en que somos nosotros mismos, o alguien cercano, quienes vamos a ser objeto de una intervención que involucra uno o varios de estos elementos.
Con la finalidad de acercarles este mundo del cual, por una cuestión de probabilidad, tarde o temprano deberán tener conocimiento, les informamos de los cinco actos quirúrgicos que involucran prótesis y que, con más frecuencia, se llevan a cabo en España en el entorno de la sanidad privada.

Primer puesto: la intervención de cataratas
Ocupa el primer puesto del ranking la intervención de cataratas. Esta enfermedad consiste en una opacificación (una pérdida de transferencia) del cristalino que dificulta la visión y que suele darse en personas mayores, aunque también puede aparecer en pacientes diabéticos de menor edad o en cataratas traumáticas o congénitas (aquellas que se presentan ya desde el nacimiento).
Su tratamiento se lleva a cabo con la implantación, por parte de un oftalmólogo, de una lente intraocular que puede ser diferente según esté en disposición o no de corregir, además de la catarata, los problemas de refracción que tenga el paciente, como son: la miopía, el astigmatismo, la hipermetropía y la presbicia.
El primero de estos casos se trata con lentes monofocales, mientras que el resto con lentes bifocales, trifocales, etc., es decir, con diferentes tipos de lentes multifocales.
Segundo puesto: hernia inguinal
La segunda posición la ocupa la hernia inguinal y/o crural unilateral. La enfermedad asociada a esta intervención es conocida como hernia de la ingle.
Se presenta con mucha frecuencia y a cualquier edad, y se produce cuando una parte del intestino se sale por un punto débil entre los músculos abdominales, lo que genera un bulto que puede ser doloroso, especialmente cuando se tose, se inclina o se levanta un objeto pesado.
En la actualidad, la cirugía de este tipo de hernia se completa en muchas ocasiones con la implantación de una malla para que el intestino sea contenido y no se vuelva a herniar.
Tercer puesto: artroplastia total de rodilla
La artroplastia total de rodilla ocupa el tercer puesto del ranking nacional. Cuando la rodilla sufre un deterioro progresivo debido a diferentes enfermedades como la artrosis (la más frecuente), la artritis reumatoide o accidentes traumáticos, es necesario realizar un recambio de la articulación por una prótesis que, en este caso por tratarse de un recambio total, está formada en la mayoría de las ocasiones por un componente femoral, bandeja tibial, inserto tibial y, en algunos casos, por un componente rotuliano.
Esta prótesis puede estar o no cementada según decida el traumatólogo en función de varias circunstancias como son: la edad del paciente, su actividad física postquirúrgica, etc.
Cuarta posición: artroplastia total de cadera
En cuarta posición se coloca otro acto de la especialidad de traumatología, la artroplastia total de cadera que, al igual que en el caso de la rodilla, ha de intervenirse cuando la calidad de vida del paciente disminuye debido a enfermedades como la osteoartritis (la más frecuente), la artritis reumatoide, la artritis post-traumática, la necrosis avascular y las enfermedades de cadera en niños.
La prótesis total estaría compuesta fundamentalmente por el cotilo, el inserto, la cabeza y el vástago femoral. Puede ser también cementada o no cementada.
En esta segunda modalidad, el material, habitualmente titanio, puede estar recubierto de hidroxiapatita, vitamina E, etc.
Última posición: fusión vertebral por vía posterior o artrodesis
Las causas que llevan al traumatólogo a realizar esta cirugía pueden ser diversas, siendo las más frecuentes: fracturas, corrección de deformidades, dolor por movilidad dolorosa, inestabilidad y hernia cervical.
En estos casos el material más utilizado son las barras con sus correspondientes tornillos. Pueden utilizarse también ganchos para estabilizar las barras y, lo que no suele faltar son los sustitutos óseos que favorecen el crecimiento del hueso y lo sustituyen hasta que este recupere su estructura previa a la intervención










